En la programación informática, los desarrolladores acaban adquiriendo un rol determinado según sus especialidades. Por ejemplo, existen los roles de “FrontEnd Developer” o “BackEnd Developer”. Ahora bien, tanto para unos como para otros, existen múltiples herramientas que permiten facilitar y optimizar el trabajo. Es por eso que hablaremos de SASS, un preprocesador o precompilador de CSS.

Muchos de vosotros os preguntareis que significa eso de preprocesador… no es más que un software que actúa como intermediario. Su función es la de procesar unos datos de entrada y lanzarlos de manera que puedan ser entendibles desde otro programa.

Al hablar de precompiladores CSS, nos referimos a programas que utilizan lenguajes de programación complejos ofreciendo la posibilidad de realizar código CSS con muchas más posibilidades. Algunas muestras de porque permiten realizar un mejor código CSS, son:

  • Permite herencia y POO.
  • Permiten el uso de variables.
  • Permiten realizar operaciones.
  • Se realizan comentarios de código automáticos.
  • Se organiza de forma estructurada y automática el código.
  • Permiten el uso de funciones, estructuras de control, bucles…

En conclusión, los preprocesadores de CSS son programas que permiten realizar CSS mediante un lenguaje de programación. Una vez finalizado el código, el programa se encarga de convertirlo a CSS para que el navegador web pueda interpretarlo correctamente.

SAAS-y-LESS

Existen muchos precompiladores, pero los más comunes son LESS y SASS. Cabe decir que LESS tiene mucha más popularidad ya que es más fácil de instalar y utilizar. Pero en cambio es SASS quien ofrece una amplia gama de opciones y es más flexible. Yo sin duda me quedo con SASS, en su página web ya lo dice: “CSS WITH SUPERPOWERS”. ¿Y vosotros con cual os quedáis?

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