Ya es oficial: TikTok encabeza la lista de redes sociales con más descargas registradas en el 2020, desbancando incluso al gigante Facebook. Así lo ha revelado un estudio a nivel mundial, realizado con anterioridad en el año 2018. 

La versión internacional de TikTok fue lanzada en el  2017 por ByteDance, desde el primer momento su ascenso fue imparable: no le costó superar en descargas a Facebook, WhatsApp, Instagram y Facebook Messenger. La pandemia también contribuyó a ello, ya que ofrecía a los usuarios la oportunidad de disfrutar de los vídeos de sus artistas favoritos, obligados temporalmente a interrumpir sus actuaciones en directo. 

De todos modos, y pese al éxito incuestionable de la aplicación, no falta quien piensa que  TikTok no es lo suficientemente seguro. En el 2020 Donald Trump pidió a la empresa que vendiera sus operaciones en Estados Unidos o que fuera prohibida, pero el expresidente solamente representaba la punta del iceberg de los suspicaces.  Aún así, la popularidad de la app creció en la pandemia y fue la  principal descarga en Europa, Estados Unidos y Sudamérica

 

 

Aspectos de la privacidad de TikTok y otras aplicaciones

 

Una de las cosas que hizo Joe Biden al suceder a Trump, fue retirar la anterior orden ejecutiva presidencial que limitaba TikTok, pero por el momento,  ByteDance no cotizará en bolsa.

Pero la desconfianza de algunos usuarios no se limita a TikTok. WhatsApp anunció a inicios del 2021 que compartiría con Facebook los datos de mensajería relativos a las interacciones entre usuarios y empresas.  A pesar de la promesa que hizo WhatsApp de proteger la información sobre las comunicaciones entre amigos y familiares, no todos  los usuarios confiaron en ello y optaron por otras apps. 

Quien consiguió desmarcarse de esta tendencia fue Telegram, con actual sede en Alemania, que subió al séptimo puesto en descargas. La aplicación ofrece el aliciente  de poder ajustar la configuración para eliminar los mensajes automáticamente después de un periodo determinado.

Todo apunta a que la privacidad se ha convertido en una de las principales preocupaciones de los usuarios. El enfoque de las empresas en cuanto a la gestión de los datos será  determinante para los consumidores a la hora de elegir. 

 

 

Otras aplicaciones que escalan posiciones

 

La aplicación de llamadas de voz Discord también sacó  partido del  aislamiento forzoso fruto de la pandemia  y  ha subido al séptimo puesto. Esta aplicación,  financiada por el Grupo Sony,  es popular entre los jugadores para chatear cuando están conectados.

En China sus aplicaciones nacionales dominan el mercado en la publicación de vídeos cortos, como Douyin, la predecesora de TikTok,  popular por sus contenidos de música, baile y entretenimiento en general. O su versión Douyin Volcano Edition -también de ByteDance- que ofrece vídeos de la vida cotidiana, como caídas en la calle y otras situaciones similares.

Las redes en línea son muy populares entre la Generación Z, o Zoomers, nacidos en la segunda mitad de la década de 1990. Como Soul, la aplicación número diez,  que emplea la inteligencia artificial para analizar la personalidad de los usuarios a través de tests psicológicos y después los empareja con otros de perfiles semejantes. Se diferencia fundamentalmente de otras aplicaciones tradicionales de búsqueda de pareja en que no selecciona a las personas en función de una fotografía. Los usuarios también utilizan esta  aplicación para encontrar nuevos amigos.

La aplicación estadounidense de búsqueda de pareja Pairs se desarrolló en Japón, alcanzando un octavo puesto. Durante la pandemia ofrecía una función de citas a distancia para permitir a las personas mantener vínculos románticos desde casa. 

Para resumir los sondeos sobre tendencias, el  tiempo total de visionado de TikTok en EE.UU. y el Reino Unido es mayor que el de YouTube. Y los vídeos cortos seguirán atrayendo la atención de forma importante, tal y como señala App Annie, una empresa de inteligencia de mercado de aplicaciones.

Lectora voraz desde que era una niña, pronto aprendió a contemplar el mundo con la mirada entre curiosa y soñadora de quienes aman la literatura. Algunas de las horas más gratas de su vida las ha pasado sumergida entre las páginas de un libro, pero sin renunciar por ello al "mundanal ruído". Porque también aprendió tempranamente que, la única forma de entender la mayoría de las historias, es viviéndolas.