Los influencers ya se han convertido en las figuras más destacadas y estratégicas del marketing, favoreciendo el impulso de productos y marcas. 

Ni siquiera el pandémico 2020 pudo frenar el crecimiento contínuo del marketing de influencers, consiguiendo un valor estimado de crecimiento de unos 8.200 millones de euros. Dicha cifra, supuso un  incremento de un  44,7% respecto al año anterior.

Pero la tendencia creciente no se detuvo, y durante el 2021 se calcula que comportará un beneficio aproximado de 11.600 millones de euros (+42,2%). Es de suponer que esta tendencia en alza se mantiene gracias al imparable desarrollo tecnológico en los medios digitales, y a la evolución positiva del impacto de las redes sociales por parte de los influencers. 

También es una clara señal de la fuerte inclinación de los usuarios por este tipo de marketing, un detalle que a las agencias especializadas no puede pasar inadvertido, adaptando sus iniciativas creativas enfocadas a esta tendencia.

 

 

Una pandemia que favoreció al sector

 

Merece la pena destacar este punto que ya hemos comentado anteriormente, porque es muy significativo a nivel de marketing. Efectivamente, a pesar de que durante el primer trimestre del 2020 las campañas experimentaron una caída, en el último trimestre hubo una recuperación espectacular. 

El aumento del número de  campañas reflejó el creciente interés de empresas  y marcas por el formato de marketing que suponen los influencers. De hecho, 62% de los negocios y marcas consultados, confirmaron su intención de aumentar su presupuesto para marketing de influencers. 

No obstante, cabe señalar que este tipo de presupuesto no debe copar la totalidad del que disponga una compañía a efectos de marketing. El marketing de influencers es importante, pero hay que dejar espacio para otras modalidades. De todos modos,  la fuerza con la que esta estrategia ha arraigado en el mercado, ha provocado que numerosas compañías se plantean incrementar la parte de su presupuesto en marketing de influencers, copando aproximadamente el 40% del total. 

 

Los pequeños influencers proponen mejora de engagement

 

Curiosamente, los pequeños micro influencers superan en engagement a los personajes más famosos de su mismo sector. Se considera que los pequeños influencers son quienes cuentan con menos de 15.000 seguidores, y se ha constatado que sus campañas rinden mejor que las realizadas por los personajes más famosos. 

También se ha observado que la elección varía según las distintas redes sociales. Instagram se lleva la palma, con un 57,78% gracias a los micro influencers, seguido por un 23,57% 

cosechado por los influencers más populares. En YouTube e Instagram se manifiesta inclinación por los micro influencers. Sin embargo, en TikTok la balanza se decanta por los mid influencers, que ya alcanzan una cifra de entre 100.000 y 500.000 seguidores.

 

 

Los canales más usados

 

Por el momento, Instagram continúa siendo el campo de cultivo favorito para el marketing de influencers, aunque su poder ha decaído durante el 2021 en un 12% respecto al año anterior. De todos modos, para el 68% de los encuestados,  Instagram juega un  papel importante para su marketing de influencers.

En cuanto a TikTok, ocupa un segundo lugar en el ranking con un 45% de  encuestados que usan esta aplicación en sus campañas de marketing de influencers. Obsérvese que, durante el 2020, en esta misma encuesta ni se llegó a proponer a TikTok como una de las posibles respuestas de las personas encuestadas.

Facebook ha experimentado también variaciones “a la baja”. Si en el 2020 un 46% de los encuestados utilizaba la red social para sus campañas, ahora lo hace un  43%.  Youtube se mantiene estable con su 46% del año pasado, 15% Twitter ha bajado de un 22% a un 15% este año  y  LinkedIn conserva el mismo 16% del 2020. Este año  8% Twitch irrumpe este año con nombre propio con un 8%,  y hay un 6% adicional que corresponde al total de otras diferentes redes sociales menos populares.

Y tú, ¿qué red social prefieres en materia de influencers?

 

Lectora voraz desde que era una niña, pronto aprendió a contemplar el mundo con la mirada entre curiosa y soñadora de quienes aman la literatura. Algunas de las horas más gratas de su vida las ha pasado sumergida entre las páginas de un libro, pero sin renunciar por ello al "mundanal ruído". Porque también aprendió tempranamente que, la única forma de entender la mayoría de las historias, es viviéndolas.