El pasado 2021 Facebook anunció su intención de impulsar el uso de sus gafas Oculus VR a través de Horizon, la plataforma que  pretendía dirigir la red social hacia un plano de realidad virtual. Y justamente ahora, despegando el 2022, Horizon Worlds se erige  oficialmente como el nuevo metaverso de Meta, para experimentar la visión virtual de Facebook.

 

 

El  primer metaverso para  usuarios de Oculus Quest 2

 

Tras varios meses de pruebas con un grupo de beta testers, Horizon Worlds ya está disponible gratuitamente para la mayoría de los usuarios de Facebook en norteamérica. Las condiciones de uso para descargarlo son:  tener 18 años,  vivir en Estados Unidos o Canadá, y disponer de un dispositivo Oculus Quest 2. Esto último se debe a que a partir del 13 de enero de 2022, Horizon Worlds dejará de tener soporte para Quest 1.

Pero sin menoscabo del reciente metaverso de Zuckerberg, las cosas no son tan novedosas como parecen. Y es que en el año 2003 nació la plataforma Second Life, que durante un tiempo congregó a millones de personas de todo el mundo recreando su propia versión virtual con avatares que compartían actividades. Incluso algunas  empresas abrieron sucursales en su mundo virtual de Second Life, y algunos grupos musicales dieron conciertos en la plataforma. 

Pero había un par de inconvenientes: la complejidad de su tecnología, que no era accesible para todos,  y las dificultades para acceder a su servidor. Como resultado, la popularidad de Second Life se vio resentida, y ahora  Horizon Worlds se presenta como una nueva alternativa mejorada, que no da los problemas de su antecesor. Además, incluye un espacio virtual con calles, casas, amigos, mascotas e idénticas posibilidades de conectarse con otros usuarios, y ya en su presentación en el 2021, Horizon Worlds aseguró que su funcionamiento sería muy sencillo.

 

 

Las primeras reacciones a  Horizon Worlds

 

Facebook, que ahora es Meta, declaró a propósito de la presentación y funcionamiento de Horizon Worlds:

«Antes de ingresar a Horizon por primera vez, las personas diseñarán sus propios avatares a partir de una variedad de opciones de estilo y cuerpo. De este modo se podrá garantizar que todos puedan expresar completamente su individualidad. A partir de ahí, los portales mágicos, llamados telepods, transportarán a los usuarios desde espacios públicos a nuevos mundos llenos de aventura y exploración. Al principio la gente se lanzará a juegos y experiencias creadas por Facebook».

Pero aunque por el momento el primer metaverso de Meta parece muy atractivo, no todas las opiniones sobre su usabilidad son favorables, calificando la experiencia como “un tanto infantil”. El pasado octubre de 2021, la compañía anunció un fondo de 10 millones de dólares para creadores, así es que se espera que se acaben desarrollando en el metaverso juegos más potentes e inmersivos.

En Horizon Worlds, el usuario puede crear sus propios escenarios, pasear por las calles e interactuar con los avatares de otros usuarios. Hasta la fecha el mayor logro de Meta es un juego para compartir con amigos llamado Arena Clash, pero ya han anunciado más novedades en este sentido, como un explorador de la ciudad llamado Wand & Broom, y un paseo virtual en bote: el  Mark’s Riverboat.

Meta también señaló en su comunicado:

«Queremos que Horizon Worlds sea un entorno seguro y respetuoso, por lo que todos deben seguir nuestra política de conducta en la realidad virtual. Los usuarios tendrán varias opciones de seguridad, incluyendo el acceso a una zona segura personal en cualquier momento a través del menú de su muñeca. Así, podrán tomarse un descanso y luego bloquear, silenciar o denunciar a las personas».

 Por el momento, Horizon Worlds no  ha hecho más que dar sus primeros pasos. Habrá que concederle tiempo para ver hasta dónde es capaz de llegar, pero para algunos su comienzo ya es prometedor.

Lectora voraz desde que era una niña, pronto aprendió a contemplar el mundo con la mirada entre curiosa y soñadora de quienes aman la literatura. Algunas de las horas más gratas de su vida las ha pasado sumergida entre las páginas de un libro, pero sin renunciar por ello al "mundanal ruido". Porque también aprendió tempranamente que, la única forma de entender la mayoría de las historias, es vivirlas.